La locomotora de vapor de la estación de tren de A Ponte vuelve a captar miradas tras su reciente restauración debido al mal estado en que se encontraba estos últimos años. Con una inversión de 192.566 euros, la locomotora ha vuelto a lucir como su primer día (más o menos).
Desde 1976 permanece quieta en ese mismo punto, sufriendo las altas temperaturas y las bajas, convertida en un símbolo del pasado ferroviario y también del presente del barrio ourensano de A Ponte. Durante años, el desgaste había apagado su imagen. Ahora, sin embargo, luce renovada, con detalles cuidados y una presencia que vuelve a emocionar.
Nos acercamos a verla de cerca. Cámara en mano, recorrimos sus formas, sus texturas, su historia. El resultado es esta galería de fotos de su nueva imagen. Esperamos que os guste.






















