
El pasado mes de febrero, un vecino se puso en contacto con nuestro diario y nos compartió varias imágenes que reflejaban el mal estado de la calle Marcelo Macías, justo a la altura de la salida de un leira parking, situado a la altura del número 75 de la calle. Aquel solar funcionaba como aparcamiento improvisado para muchos residentes de la zona.
Las fuertes lluvias de aquellos días complicaron todo. El agua arrastraba la tierra de la finca usada como aparcamiento hasta la propia calzada, y la situación se prolongó porque los servicios de limpieza no acudían a limpiar la zona.
Tras la publicación de la denuncia ciudadana en nuestro diario, la situación ha cambiado. Sí, a los pocos días se limpió la calle, pero ahora el leira parking ha sido clausurado mediante la colocación de unas grandes piedras que bloquean el acceso de los vehículos.
Ahora los vecinos se quedan sin ese espacio donde dejar sus coches y tendrán que buscar alternativas para aparcar en un entorno donde encontrar sitio nunca ha sido sencillo.







