
Los sindicatos CIG y ELA han convocado una nueva jornada de huelga en todas las instalaciones de Iberdrola en Galicia, Euskal Herria y Nafarroa para el próximo 19 de junio. La razón: reclamar una actualización salarial ligada al IPC después de once años con los sueldos prácticamente congelados, según informaron ambas centrales.
La dirección de la eléctrica ofrece como máximo una subida del 1,5%, y solo si se alcanzan los beneficios más altos previstos en su propuesta. Esa postura, denuncian los sindicatos, mantiene bloqueada la negociación del convenio colectivo.
La protesta incluirá una concentración ante las oficinas de Iberdrola en la Rúa de Valdeorras, de 10:30 a 12:00 horas. Llega después de la movilización del pasado 29 de mayo, que coincidió con la junta general de accionistas en Bilbao. En esa cita, según los sindicatos, la compañía repartió 400 millones de euros entre la alta dirección.
Ese plan de incentivos cosechó la mayor oposición accionarial de la historia de la empresa. Pesó en ello el voto en contra de Gorka López del Corral, que representaba en la junta tanto a ELA como a la CIG. Muchos trabajadores le cedieron sus acciones para que pudiera votar en contra.
A ese reparto millonario se suma otro dato que las centrales ponen sobre la mesa: la empresa tiene previsto celebrar este viernes un festival gratuito de coste millonario. Lo hace, según los sindicatos, mientras niega a su plantilla una subida acorde al encarecimiento de la vida. Recuerdan que el incremento salarial ha sido del 0,7% anual durante los últimos once años.
Petición en el Parlamento gallego
El delegado de la CIG en Iberdrola, Fran Puch, adelanta que existe una petición formal en el Parlamento de Galicia. El objetivo es debatir y votar una modificación de la Ley de Seguridad de Explotación de Grandes Presas. La propuesta busca obligar a que los Centros de Operación de Cuenca (COC) estén físicamente en los mismos territorios donde operan las centrales.
Tras esto, la intención es recuperar el COC del río Sil, situado en A Rúa hasta su cierre en 2021, junto con los puestos de trabajo asociados.
Sin avances en 16 meses
Desde la CIG denuncian el “nulo avance” de las negociaciones del convenio durante los últimos dieciséis meses. Atribuyen el bloqueo al inmovilismo de una empresa que, afirman, bate récords de beneficios año tras año.
La oferta empresarial, según detallan, fija una subida del 1,5% solo si se cumple el 100% de los resultados marcados por la compañía, y de apenas un 0,5% si no se consiguen. El tope llegaría al 3% únicamente si se superara en un 20% lo establecido, “cando o IPC este ano xa está no 3,4%”. En todos los escenarios, sostienen, la plantilla perdería poder adquisitivo “a pesar de que os beneficios serían milmillonarios”.
La parte social recuerda que Iberdrola obtuvo un beneficio neto de 25.000 millones desde la firma del último convenio, “e segundo as estimacións da propia empresa o récord de ganancias anual seguirase batendo no futuro”. En el mismo periodo, sostienen, la plantilla perdió un 20% de poder adquisitivo, además de los trienios y la segunda tarifa de empleado para el personal jubilado.
Los sindicatos resumen así su posición: “Non estamos pedindo nada esaxerado, reclamamos recuperar o poder adquisitivo perdido e unha suba salarial ligada ao IPC real; e os datos económicos que a propia empresa facilita din que a suba salarial que solicitamos é perfectamente asumible e non pon en risco a viabilidade nin os resultados da compañía”.
Con ese argumento, llaman a participar en las movilizaciones y en la huelga, que en Galicia afectará a las 29 instalaciones de Iberdrola en el país: centrales hidroeléctricas, subestaciones, parques eólicos y la propia sede en A Rúa.






