
La CIG exige derogar la Ley Mordaza con concentraciones simultáneas en A Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra
Decenas de trabajadores y trabajadoras se concentraron este miércoles ante la Delegación del Gobierno en A Coruña y las Subdelegaciones de Lugo, Ourense y Pontevedra. Convocados por la CIG, reclamaron la derogación inmediata de la Ley Mordaza y denunciaron lo que el sindicato describe como una deriva represiva orientada, según su versión, a controlar la disidencia y silenciar a la clase obrera.
El sindicato apunta directamente a la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana, la norma que popularmente se conoce como Ley Mordaza. La CIG recuerda que fue aprobada por el Partido Popular hace once años y que, pese a los compromisos adquiridos, el actual Ejecutivo de PSOE-Sumar todavía no la ha derogado. A su amparo, señala la central, se tramitan hoy numerosos expedientes sancionadores.
Para la CIG, la presencia policial en manifestaciones, concentraciones y acciones reivindicativas resulta abusiva, sobre todo en las de carácter laboral y social. El sindicato rechaza además las identificaciones que considera arbitrarias, las sanciones administrativas y los procedimientos judiciales que, en su opinión, buscan desmovilizar y ocultar la respuesta social frente a las injusticias.
La central va más allá y califica de “absolutamente inaceptábel” que derechos fundamentales como la libertad de expresión, de reunión y de manifestación sean objeto de persecución. Lo cierto es que, según denuncia, sigue vigente un marco legal que permite sancionar la protesta y limitar la acción sindical, en lugar de avanzar en la recuperación de derechos democráticos.
Once años después, «aplicada con dureza»
El secretario general de la CIG, Paulo Carril, participó en la movilización de A Coruña. Allí lamentó que, once años después de su entrada en vigor, la Ley Mordaza continúe “aplicada con dureza”. Lo concretó en detenciones que califica de “inxustificadas” de representantes sindicales, en cargas policiales, en la persecución de piquetes informativos e incluso en sanciones por usar megáfonos en manifestaciones.
Carril extendió esa denuncia a las acciones solidarias. Según sus palabras, ocurrió durante la Vuelta ciclista, “tras a que numerosas persoas recibiron importantes multas económicas por desobediencia á autoridade e delitos de odio”.
El dirigente sindical añadió que la CIG ha solicitado reuniones con la Delegación y las Subdelegaciones para pedir el cese de estas prácticas. Bajo lemas como “Defender os dereitos non é delito”, “Quérennos calar co Código Penal”, “Derrogación da Lei Mordaza” y “Contra a represión mobilización”, los concentrados dejaron clara su postura en una jornada que el sindicato quiere convertir en punto de partida de nuevas presiones.






