
La Guardia Civil de Ribadavia, en el marco de la operación RELIQUIA, detuvo a una vecina de O Carballiño por un delito continuado de hurto (14 denuncias de hurto con reconocimiento de joyas positivo), con el agravante de abuso de confianza y vulnerabilidad de las víctimas.
La operación se inicia en enero de 2026, tras una denuncia de una vecina de Ribadavia por el hurto de joyas sin fuerza en su domicilio.
Tras realizar varias gestiones, la Guardia Civil pudo constatar que una de las trabajadoras de ayuda a domicilio, que prestaba sus servicios en la vivienda de la denunciante, había vendido en 2024 y 2025 múltiples joyas en locales de compra y venta de O Carballiño y Ourense.
Después de realizar el reconocimiento de las joyas y observar que pudiese haber más afectados, la Guardia Civil localizó un listado de personas que habían sido atendidas por la detenida, dando como resultado 14 víctimas y 38 joyas reconocidas por sus propietarios.
No se han podido reconocer la totalidad de las joyas por tratarse de personas de avanzada edad, y algunas ya han fallecido.
El importe total de los objetos vendidos por la detenida asciende a más de 30.000 euros.






