
Este pasado fin de semana teníamos pensado acercarnos hasta Portela do Home, la entrada en Galicia de la Vía Nova que comunicaba las ciudades augustinianas de Brácara Augusta y Astúrica Augusta -las actuales Braga y Astorga-, pero un imprevisto de última hora nos obligó a posponer la salida.
No se trataba de pasar la tarde tumbado en el sofá, así que aprovechando que la temperatura era la ideal, cambié la cámara fotográfica por la azada. Aún no eran las seis y ya no sentía las piernas pero a buen seguro que pasados unos meses obtendré una más que justa recompensa: fresas, lechugas, cogollitos de Tudela, calabacines y zanahorias.
A pesar de que han pasado ya dos días, tengo agujetas hasta en el cartílago de las orejas y lo peor de todo es que ayer, al pasar por delante de un almacen agrícola no pude evitarlo, me compre seis sobres de diferentes tipos de pimientos, dos de tomates y uno de rabanitos. Negros nubarrones se ciernen sobre mi prometiéndome dosis dobles de agujetas y contracturas.
En fin, a ver si lo de Portela do Home toca este fin de semana.
Las pruebas del delito

Fresas - Como esta cuarenta…

Color - No sólo de fresas vive el hombre …

Semillero - No acaba de convencerme

Aromáticas - Romero

Aromáticas - Tomillo
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