
Cinco ciudadanos portugueses fueron identificados el pasado 26 de mayo después de huir de un control de la Guardia Civil en la autovía A-52, a la altura de Ribadavia (Ourense). Según la información facilitada por el subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Ourense, los agentes recuperaron unos 8 gramos de cocaína que uno de los ocupantes arrojó por la ventanilla durante la persecución.
Todo arrancó en un dispositivo de control de velocidad, alcohol y drogas que el cuerpo desplegaba esa jornada en la vía. Los agentes detectaron un coche con matrícula portuguesa que circulaba muy por encima del límite permitido. Al darle el alto, el conductor no se detuvo. Aceleró y se dio a la fuga.
Una de las patrullas inició entonces un seguimiento controlado. Logró alcanzar el vehículo y detenerlo unos 15 kilómetros más adelante. Durante esa persecución, según el relato del instituto armado, los agentes vieron cómo uno de los pasajeros lanzaba un envoltorio al exterior. Lo recuperaron poco después. En su interior había una sustancia blanquecina que dio positivo en el test de cocaína.
Los cinco ocupantes, todos de nacionalidad lusa, contaban con antecedentes por delitos contra la propiedad. Por ese motivo, los guardias practicaron un registro minucioso de las personas y del coche. En la inspección participó un perro del servicio cinológico de la comandancia ourensana.
Las sanciones que afronta el grupo
Tras la intervención, la Guardia Civil denunció al conductor por conducción temeraria y por desobedecer las órdenes de los agentes. A uno de los acompañantes se le abrió además un expediente por infracción administrativa a la Ley Orgánica 4/2015 de protección de la seguridad ciudadana, por tenencia de drogas tóxicas en la vía pública. Esa sanción puede acarrear una multa de entre 601 y 30.000 euros.






