
La madrugada del domingo 1 de noviembre, durante la fiesta de Halloween organizada por el Concello de Ourense, la Guardia Civil realizó 1.274 pruebas de alcohol y drogas en los extrarradios de la capital. El balance de los controles de Halloween: 36 conductores dieron positivo por alcohol y 4 por drogas, según informó el subsector de tráfico. Un caso destacó por su gravedad: un conductor superó la tasa penal con 0,84 y 0,80 mg/l en aire espirado.
El conductor con tasas de 0,84 y 0,80 mg/l se enfrenta ahora a un proceso judicial. Pero no fue el único investigado penalmente. Tres conductores más fueron denunciados por conducir sin permiso, bien por no haberlo obtenido nunca o por tenerlo suspendido judicial o administrativamente.
Muchos vehículos quedaron inmovilizados al no disponer de conductor alternativo. Los denunciados administrativamente se enfrentan al pago de multas de entre 500 y 1.000 euros, según la tasa de alcohol, y la pérdida de entre 4 y 6 puntos del carnet. En el caso de las drogas, la sanción es de 1.000 euros y 6 puntos de detracción.
Los conductores cuyas conductas tuvieron relevancia penal deberán asumir un proceso judicial. Podrán ser condenados a penas de prisión de tres a seis meses, multas de seis a veinticuatro meses o trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días. En cualquier caso, perderán el derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años.
La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil recuerda que el alcohol y las drogas son incompatibles con la conducción. «La única tasa segura de alcohol al volante es 0,0», advierten. Incluso pequeñas cantidades alteran la capacidad de reacción, disminuyen la atención y afectan a la percepción del riesgo.
La Guardia Civil insiste en planificar los desplazamientos con antelación si se prevé consumir alcohol o drogas. «Es imprescindible utilizar medios de transporte alternativos, como el transporte público, el taxi o contar con un conductor que no haya consumido ninguna de estas sustancias». Los controles preventivos tienen como principal objetivo evitar siniestros viales y salvar vidas.






