
La Ribeira Sacra tendrá que esperar, pero el objetivo sigue firme. El Comité de Patrimonio Mundial, reunido esta madrugada en la ciudad surcoreana de Busán, decidió devolver la candidatura del paisaje del agua de la Ribeira Sacra para que se documente mejor su valor cultural y ambiental. Así lo trasladó el presidente de la Diputación de Ourense, Luis Menor, que confía en que el enclave alcance el título de Patrimonio de la Humanidad el próximo año.
Menor agradeció al embajador de España ante la Unesco, Miguel Iceta, la defensa de una candidatura «que demostra a forza que ten o traballo conxunto». También tuvo palabras para la Xunta de Galicia, impulsora del proyecto, y para las diputaciones de Ourense y Lugo, que respaldaron la propuesta con firmeza. Según explicó, los representantes del Gobierno ante la Unesco defendieron el potencial «dun dos enclaves naturais, culturais e patrimoniais máis importantes de Galicia».
A partir de ahora, «toca traballar», señaló. El presidente restó dramatismo al aplazamiento y lo interpretó como una oportunidad: considera este «pequeno retraso» una ocasión para demostrar la solidez del proyecto. Lo cierto es que, en su opinión, el trabajo no arranca de cero: «é que non temos que principiar de novo a candidatura, senón mellorala e consolidala».
Con ese mensaje, animó a todos los implicados a seguir remando en la misma dirección «polo recoñecemento deste tesouro».






