
El pleno del Concello de Ourense dijo ‘no’ hoy viernes por la mañana a Gonzalo Pérez Jácome. En una sesión extraordinaria y urgente convocada a las 12.30 horas, los grupos de la oposición tumbaron la cuestión de confianza que el alcalde había vinculado a los presupuestos municipales de 2026. Fueron un total de quince votos en contra —los del PP, PSdeG-PSOE y BNG— frente a los nueve de Democracia Ourensana. El resultado queda más que claro y no deja margen a la interpretación.
Con esta votación se activa automáticamente el mecanismo previsto en el artículo 197 bis de la LOREG, la ley electoral que regula precisamente estos escenarios. Desde hoy, la oposición tiene un mes exacto para presentar una moción de censura contra Jácome, con un candidato alternativo a la alcaldía. El plazo ha empezado a correr y vence el próximo 22 de junio.
Pero hay una paradoja en todo esto, un movimiento que para algunos puede parecer genial, aunque también se puede convertir en un tiro el pie. Si ese plazo pasa sin que ningún grupo mueva ficha —o si la moción se presenta pero fracasa—, la confianza se considerará otorgada por ministerio de la ley. Y con ella, aprobado inicialmente el presupuesto municipal para el ejercicio 2026. El mismo presupuesto que hoy sirvió de campo de batalla.
Las próximas semanas definirán si la oposición tiene candidato, acuerdo y voluntad para dar el paso. O si Jácome, paradójicamente, sale reforzado de una derrota.






