
El alcalde de Barbadás, Xosé Carlos Valcárcel, reclamó este viernes por la mañana que la cúpula del PSdeG-PSOE le pida disculpas, después de que la justicia desestimara la semana pasada la denuncia de una exconcejala de su gobierno por una supuesta vulneración de derechos fundamentales. El regidor compareció ante los medios acompañado de los letrados David del Río y Alberto Arca, que representan al Concello y al propio alcalde y que detallaron el contenido de la sentencia absolutoria.
Según expuso Del Río, la resolución no aprecia acoso ni vulneración alguna. «A xuíza considera que non existe ningún tipo de acoso laboral por parte do alcalde» ni tampoco «vulneración de ningún dereito fundamental da concelleira», resumió el abogado.
Valcárcel repasó las acusaciones que, según afirmó, dirigentes del PSdeG, la agrupación ourensana y sus excompañeras de gobierno vertieron contra él en los últimos meses. «Primeiro falaron de acoso en xenérico, despois de encubrimento de acoso sexual, que a día de hoxe nin tan sequera está denunciado, e finalmente, de acoso laboral. Malia todo, na denuncia desestimada da concelleira fálase unica e exclusivamente dunha infracción por prevención de riscos laborais, pola que reclamaba unha indemnización de preto de 100.000 euros ao Concello e a min», declaró.
El proceso arrancó el pasado diciembre. Para el alcalde, su desenlace «escríbese por sí sola». A su juicio, todo respondió a una maniobra: «O único que houbo foi unha operación política dirixida para desviar a atención sobre outro caso que estaba a ocorrer en Lugo». Aludió en concreto al caso que afectó, en sus palabras, «ao entón presidente da Deputación e aínda alcalde de Monforte e sobre o que non se actuou ata que se fixo público a través dos medios de comunicación, xusto o contrario do ocorrido aquí, onde en 15 días conseguimos a dimisión do concelleiro para que non seguira asistindo a plenos e comisións». Esa dimisión, explicó, evitó que el edil conservara su acta y siguiera compartiendo espacio con la víctima.
El regidor lamentó además la «purga» que dice haber sufrido, «especialmente dolorosa» tras casi 30 años de militancia en el PSOE y 11 como alcalde socialista. También censuró la postura de sus excompañeras, «que se sumaron a esta operación, supoño, presionadas para que eu non tivera o apoio necesario para seguir gobernando». Valcárcel sostiene que existe un trato desigual respecto a Monforte, donde —según su versión— el grupo socialista mantiene su apoyo al alcalde Tomé pese a una denuncia por acoso sexual. En Barbadás, en cambio, asegura que Besteiro le pidió la renuncia como alcalde y diputado provincial en una rueda de prensa, sin denuncia judicial de por medio y sin opción a defenderse.
De cara a la demanda de conciliación, fijada para el próximo 11 de junio, el alcalde emplazó a los responsables, a las concejalas que dejaron el gobierno y al conjunto del PSdeG a «saber recoñecer os seus erros, estar á altura das circunstancias e resolver isto dun xeito amistoso, rectificando e pedindo as correspondentes desculpas».
Por último, reivindicó el trabajo del equipo municipal. «Hoxe seguimos gobernando cun equipo reducido, pero cunha implicación maximizada, mesmo por parte do persoal municipal, que é unha das claves polas que a xestión do Concello foi a mellor nestes meses», subrayó.






