
Los trabajadores de Iberdrola se echaron a la calle ayer sábado en O Barco de Valdeorras. El motivo: once años con subidas salariales del 0,7% anual y una empresa que no para de batir récords de beneficio.
El manifiesto leído durante la concentración fue directo. Desde 2021, Iberdrola ha obtenido 25.000 millones de euros en beneficios netos. Sus empleados, mientras tanto, han perdido un 20% de poder adquisitivo en apenas cinco años.
Lo que más duele, según los trabajadores, es la comparación. La alta dirección se repartió un bonus extraordinario de 280 millones. Y el 29 de mayo, en la junta general de accionistas, pretenden aprobar otro de 400 millones más para los mismos ejecutivos.
«Somos nosotros los que tenemos que levantarnos a las dos o las tres de la mañana en medio de un temporal», se leía en el manifiesto. «En Madrid podrán hacer muchas fotocopias, pero el agua y el viento para mover las turbinas están aquí, en Galicia.»
La protesta lleva también carga territorial. Los manifestantes denuncian que los recursos naturales de la zona generan enormes beneficios que no revierten en el territorio. Señalan además la pérdida del COC de A Rúa y la desaparición de empleos locales como consecuencia directa de las políticas de la empresa.
Llevan 16 meses sin convenio. Para el 29 de mayo han convocado huelga. La CIG respalda la movilización.






