
En el pleno del Concello de Ribadavia de ayer martes, se aprobó el cambio de uso del terreno del polígono deportivo Carballiño-Xesta para la construcción de una piscina municipal. Esta nueva instalación sustituirá a la actual, que data del año 1982, y está localizada en A Veronza, una zona con riesgo de inundaciones y que no factible realizar ampliaciones o mejoras en ella.
La nueva piscina responde a una demanda vecinal creciente, ya que el paso de los años ha deteriorado unas instalaciones que se han quedado anticuadas. El gobierno local considera prioritario crear un espacio más funcional y adaptado a las necesidades actuales.
“É moi necesario dotar á vila dunha piscina nova, moderna, cómoda, adaptada ás necesidades actuais e conforme ás normativas vixentes”, destacó el alcalde, César Fernández. Ahora, la modificación urbanística será remitida a la Xunta para su validación definitiva.






