
Cerca de 7.000 metros cúbicos de barro, piedras y escombros salieron de las calles de A Bouza y Pixeiros. La Diputación de Ourense dio por concluidos el pasado 22 de julio los trabajos de limpieza y retirada de material que arrastraron las riadas en estos dos núcleos del municipio de Viana do Bolo, según informó la propia institución provincial.
La intervención se alargó 15 días hábiles, del 1 al 22 de julio. Más de lo previsto en un principio. La Diputación lo atribuye a dos factores: el volumen acumulado y la dificultad para extraerlo, ya que buena parte del material estaba pegado a las viviendas. Con el operativo cerrado, quedaron restablecidos los accesos y la seguridad en los puntos más castigados.
A Bouza fue el punto más complicado y allí se trabajó doce días para sacar unos 6.000 metros cúbicos y dejar el terreno despejado. En Pixeiros, en cambio, las tareas no arrancaron hasta terminar en la primera localidad: tres jornadas y cerca de 600 metros cúbicos retirados, de acuerdo con el balance provincial.
Sobre el terreno se movió maquinaria pesada. Una retroexcavadora de 30 toneladas y tres camiones dumper encargados del traslado continuo de tierras y residuos.
La Diputación subraya la coordinación con el Concello de Viana do Bolo y con los propios vecinos como una de las claves para cerrar los trabajos en ese plazo. La institución enmarca esta actuación en su capacidad de respuesta ante emergencias, en la línea de lo que ya hizo el verano pasado en el vertedero de A Rúa.






