
Las máquinas ya trabajan sobre el terreno en Viana do Bolo. La Deputación de Ourense puso en marcha esta semana la retirada de escombros en las zonas más golpeadas por las tormentas y riadas del pasado 17 de junio, según informó la institución provincial.
El Área de Infraestruturas tramitó el procedimiento de urgencia para actuar sin demora en los núcleos de A Bouza y Pixeiros. Los trabajos arrancaron primero en A Bouza, uno de los puntos más castigados por el desbordamiento, con el objetivo de despejar el material que sepultó el centro de la localidad.
La Deputación encargó la ejecución a Tragsa, que ya mueve retroexcavadoras, camiones y miniexcavadoras para retirar más de 2.000 metros cúbicos de material, unas 4.000 toneladas de entullo.
Horas después de la catástrofe, la institución ya había movilizado medios propios para abrir el cauce del regato, afluente del Rego Canela, y frenar el riesgo de nuevos desbordamientos. Ahora, tras esa actuación preventiva, el trabajo se centra en retirar lodos, tierras y sedimentos, y después los escombros de viviendas y alpendres afectados.
Según las previsiones de la Deputación, las labores se prolongarán entre 10 y 15 días.






