
El Concello de Ourense acaba de ceder a Cáritas Diocesana de Ourense la gestión de tres viviendas sociales durante cinco años para acoger en ellas a personas y familias vulnerables. Los pisos, situados en la rúa Apolo, Praza 100 y rúa Guizamonde, se destinarán al programa Luscofusco, que combina alojamiento temporal con apoyo para la inclusión social y laboral.
El alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, y la concejala de Asuntos Sociais, Tamara Silva, participaron en la entrega de llaves a la directora de Cáritas, María Tabarés, y al delegado de la entidad, Ángel Feijóo Mirón.
Los tres inmuebles son de titularidad municipal, han sido reformados y cuentan con tres dormitorios, cocina, baño y salón. La iniciativa busca facilitar un hogar a familias que atraviesan dificultades y acompañarlas en su proceso de recuperación de autonomía.
Silva explicó que Cáritas realizará un seguimiento de las familias, incluida la situación escolar de los menores, y trabajará para favorecer la inserción laboral de sus integrantes.
Por su parte, María Tabarés señaló que el acceso a una vivienda se ha convertido en un factor de exclusión social y defendió que disponer de un hogar permite buscar empleo y construir un futuro en condiciones dignas.
El proyecto también ofrece formación en competencias y oficios, además de acompañamiento durante la búsqueda de trabajo. Cáritas pretende así mejorar las oportunidades de las familias y favorecer que los menores crezcan en entornos normalizados.






