
Dos años de negociaciones no pueden acabar archivados. Ese es el mensaje que lanzó este miércoles Xosé Manuel Puga, diputado del BNG en la Diputación de Ourense, tras la reunión matinal del Comité Técnico-Político del transporte metropolitano. El nacionalista avisó de que su formación «non aceptará volver ao punto de partida» después del trabajo conjunto entre la Diputación, el Concello de Ourense y los municipios del entorno.
Según explicó Puga, el acuerdo que se venía perfilando consistía en aprovechar la nueva concesión del transporte urbano para prolongar las líneas hacia los ayuntamientos limítrofes. Mientras tanto, la Xunta de Galicia reordenaría las rutas interurbanas de su competencia para encajarlas en el mismo sistema. «Falamos dun modelo que permitiría que a veciñanza dos concellos da contorna puidese desprazarse con máis facilidade á cidade», señaló.
Lo cierto es que ahora, según el diputado, tanto el Concello como la Diputación plantean cambiar ese esquema por su coste económico. Para el BNG, eso significa «desandar todo o camiño percorrido».
Puga lo rebatió con contundencia: «Este non é un problema de cartos. Por moito que falásemos dun millón, de dous ou de tres millóns de euros, non hai escusa para renunciar a un transporte metropolitano». A su juicio, el modelo reforzaría el comercio, ayudaría a fijar población en el rural y quitaría coches privados de la ciudad.
El Bloque insiste, por tanto, en mantener la extensión de las ocho líneas urbanas y coordinarlas con las rutas de la Xunta. Su advertencia es clara: la ciudadanía no entendería que todo termine «nun caixón».






