
El paro volvió a subir en Ourense en julio. La provincia sumó 317 desempleados más en un solo mes, un 2,44% por encima de junio, hasta alcanzar las 13.315 personas inscritas en las listas. Y hay un dato que inquieta más que el repunte mensual: Ourense y Lugo son las dos únicas provincias gallegas donde el desempleo también crece en la comparación con hace un año.
En términos interanuales, Ourense registra 225 parados más que en julio de 2025, un 1,72% de subida. Lugo va peor: 352 personas y un 3,37%. Las otras dos provincias gallegas encajaron el alza estacional del mes, pero conservan saldo anual positivo.
No todo son malas noticias. La afiliación a la Seguridad Social en la provincia creció hasta 111.233 personas, con 751 cotizantes más que en junio (+0,68%) y 1.708 más que hace un año (+1,56%). El empleo, medido por cotizantes, sigue ganando terreno aunque las listas del paro se engorden.
El repunte de julio no es exclusivo de Ourense. A escala nacional, la subida del desempleo fue la más acusada para un mes de julio desde la crisis financiera de 2008. Aun así, la cifra total sigue siendo la más baja para ese mes desde 2007 y el paro juvenil marca mínimos históricos. El fin de la temporada alta en algunos servicios explica buena parte del vaivén.
¿Por qué Ourense se descuelga del resto de Galicia? Los indicadores del mercado laboral provincial vienen situando a la provincia entre los territorios del norte de España con mayores dificultades de fondo. El envejecimiento de la población activa y la falta de relevo generacional pesan.
Detrás de los números hay una foto ya conocida del tejido empresarial. Las grandes compañías sostienen la creación de empleo y tiran de la afiliación, tanto en Galicia como en Ourense. Las pequeñas empresas, las microempresas y los autónomos son otra historia: acusan más el aumento de costes y la inestabilidad normativa, y reaccionan antes ante cualquier repunte estacional del paro.
La afiliación aguanta. El paro sube. En una provincia que arrastra problemas estructurales, julio deja esa doble lectura.






