
La Guardia Civil de Ourense investiga a cuatro personas por presuntos delitos contra la seguridad vial tras desmantelar una quedada ilegal de vehículos en un polígono industrial de Cea, según informó la Agrupación de Tráfico del instituto armado. El operativo se desarrolló a lo largo de varios días de abril y terminó con 43 denuncias administrativas.
Todo arrancó con un trabajo de vigilancia. Durante esas jornadas, el subsector de tráfico rastreó la información que circulaba por redes sociales y aplicaciones de mensajería, donde decenas de usuarios se emplazaban para acudir a estas concentraciones. El objetivo de las citas, según la nota oficial, era exhibirse con aceleraciones, trompos y derrapes, además de competir en las llamadas «lanzadas»: carreras en las que una persona, situada en mitad de la calzada, da la salida a los coches de dos en dos, uno por carril.
Una vez confirmada la veracidad de los mensajes, el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) instaló dispositivos técnicos y discretos en la zona señalada, en el polígono industrial de Cea. Lo que vieron los agentes sobre el terreno fue una congregación de cientos de personas, unas como conductores y otras como espectadores. El riesgo era evidente: el público se situaba a pocos metros de las maniobras.
En la actuación participaron varias unidades. Junto al GIAT de Ourense y al GIAT de A Coruña intervinieron el propio subsector de tráfico, el equipo Pegaso de drones, el servicio cinológico y la USECIC, especializada en control de masas. El balance, según la Guardia Civil, fue de cuatro investigados por delitos contra la seguridad vial, en concreto por pérdida de vigencia o carencia del permiso de conducción.
Tras esto llegan las posibles consecuencias penales. La nota detalla que estos delitos pueden acarrear prisión de tres a seis meses, multa de doce a veinticuatro meses o trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días. A ello se suma un delito de desprotección de menores, castigado con penas de uno a dos años de cárcel. En el plano administrativo, los agentes formularon 43 denuncias por incumplir el Reglamento General de Circulación, el de Conductores, el de Vehículos y la normativa del Seguro Obligatorio de Automóviles.
El jefe del subsector de tráfico, el capitán Javier Barja, quiso marcar distancias con la idea de un simple encuentro de aficionados. «No estamos ante simples concentraciones de vehículos, si no ante conductas organizadas que ponen en riesgo la integridad de conductores, acompañantes y demás usuarios de la vía, y pueden derivar en infracciones administrativas y responsabilidades penales conforme a la legislación vigente, como ha sido el caso», declaró.
La Guardia Civil avanza que mantendrá la presión sobre este tipo de eventos. En la práctica, el cuerpo apela a la colaboración ciudadana para que cualquier persona avise sobre quedadas ilegales y ayude así a unas carreteras más seguras.






