
El complejo deportivo de Bamio ya no es lo que fue, tal y como podemos ver en la imagen que acompaña este texto. Donde antes había una gran actividad y mucho ambiente, hoy predominan las pintadas, el abandono y los destrozos por todas partes. La imagen duele, sobre todos aquellos que lo recuerdan en sus mejores momentos.
Hace no muchos años, estas instalaciones llegaron a acoger en sus pistas incluso a figuras como Rafael Nadal. Hoy, ese pasado queda lejos, muy lejos. Tras algunos episodios de vandalismo, incendios y okupaciones, el recinto se ha convertido en un espacio deteriorado, del que poco rastro, o ninguno, queda de aquel esplendor.
Lo que si nos queda es la sensación de una oportunidad perdida, otra más, y también una pregunta en el aire: ¿qué hacer ahora con un lugar que un día fue referente?






