
Una moción, un pleno tenso y una pregunta de fondo: ¿puede la empresa privada de un alcalde gestionar una residencia pública en el municipio de al lado sin que nadie pida explicaciones? El Grupo Municipal Socialista de A Merca decidió que no. En la última sesión plenaria registró una iniciativa para reprobar formalmente al regidor por lo que considera una falta de ética política en el manejo de sus intereses privados y públicos, y para exigirle comparecencia pública y documentación sobre una serie de hechos en los que, según los socialistas, hay indicios graves de irregularidades.
El portavoz socialista, Carlos Sousa, defendió que la moción nace de la obligación de la oposición de fiscalizar al gobierno local, sobre todo cuando están en juego la transparencia institucional y la confianza de los vecinos.
El contrato de la residencia: de 25 millones a 257.000 euros
El grueso de la denuncia apunta a la concesión de la gestión de una residencia de mayores en el concello de A Bola a Consultorio Médico San Rosendo S.L., la empresa privada del alcalde de A Merca.
Según explicó Sousa, existen indicios de que el procedimiento se apoyó en una operación de «enxeñaría contable» que rebajó de forma artificial el valor estimado del contrato: de más de 25 millones de euros a apenas 257.000. ¿La consecuencia práctica? Evitar la publicación de la licitación en el Diario Oficial de la Unión Europea y reducir la garantía exigida, que habría pasado de más de 1,25 millones a unos 12.800 euros.
El PSdeG-PSOE añade otros puntos que considera especialmente serios:
- La aceptación de un sobrecoste superior al 50% respecto al presupuesto inicial de las obras.
- Puntuaciones otorgadas que no figuraban en los pliegos de contratación.
- Una posible colisión de intereses por la condición del regidor como médico en activo del SERGAS.
- El veto del gobierno local a la creación de un centro de día público en A Merca.
«Estamos ante feitos que requiren explicacións públicas e documentación clara. A transparencia non pode depender da vontade do alcalde nin da maioría absoluta do Partido Popular», señaló Sousa.
Insultos en el debate, según los socialistas
Los socialistas lamentan el tono del alcalde durante el debate. Lejos de entrar en el fondo —sostienen— el regidor optó por el ataque personal y llegó a referirse al PSOE con expresiones que consideran impropias de un cargo institucional.
«Cando se responde con insultos en lugar de con argumentos, o que queda en evidencia é a incapacidade para rebater os feitos. Os veciños e veciñas da Merca merecen explicacións, non descualificacións», afirmó el portavoz.
Un pleno «sen oposición»
El grupo también denuncia trabas para ejercer sus derechos durante la sesión. Sousa explicó que tuvieron que invocar repetidamente el ROF —el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales— para garantizar su turno de palabra y evitar que el equipo de gobierno acotase el debate.
«O alcalde e o seu goberno actúan como se as sesións plenarias fosen unha reunión privada. Confunden unha institución democrática cun espazo no que poden decidir quen fala, cando fala e que se pode dicir», aseguró.
La «mentalidade feudal» que el PSOE atribuye a la teniente de alcalde
Otro capítulo del choque llegó con las palabras de la teniente de alcalde, Josefina Carrera, que durante el pleno cuestionó que la oposición investigase la actividad empresarial del regidor. Para los socialistas, esas manifestaciones revelan una idea equivocada de la democracia local.
«As palabras da tenente de alcalde evidencian unha auténtica mentalidade feudal. Parece que consideran que determinados cargos públicos son intocables e que a oposición non ten dereito a pedir explicacións sobre contratacións, sobrecustos ou posibles conflitos de intereses. Nada máis lonxe da realidade», manifestó Sousa.
El PSdeG recuerda que fiscalizar al gobierno es una obligación legal y democrática de la oposición, y marca la línea: una cosa es la vida privada de una persona y otra, muy distinta, las actuaciones empresariales que afectan a la contratación pública.
«Non vou quedar caladiño ante estas barbaridades»
Sousa avisó de que su grupo mantendrá una oposición firme frente a prácticas que considera incompatibles con un funcionamiento democrático normal.
«O erro histórico que cometen é confundir que o de antes era a normalidade. Confunden a impunidade, o caciquismo, a opacidade e o facer o que queren coa legalidade. Esquecen que precisamente no meu caso, ao ser alguén que vén de fóra e libre das súas redes clientelares, non vou quedar caladiño ante estas barbaridades», afirmó.
Y añadió: «vexo con claridade a decadencia institucional na que se atopa este concello. Quizais pola miña perspectiva, son máis capaz de entender o que significa a democracia e de recoñecer os danos que estes sistemas autocráticos e feudais deixaron na nosa historia. Se cren que con berros e cortinas de fume van tapar a súa xestión, equivócanse. Que o teñan moi claro: isto é só o principio».
El pulso por la votación nominal
La moción exigía votación nominal, con llamamiento individual de cada concejal. Según relata el PSOE, el alcalde intentó tumbar esa modalidad antes incluso de que se leyese el texto y de que los socialistas pudieran defenderlo.
«A nosa valoración sobre esta manobra é moi clara: se un non ten absolutamente nada que esconder, que máis dá se a votación é nominal ou non?», señalaron desde el PSOE de A Merca. Y remataron: «O que evidenciou este intento desesperado foi o medo real do alcalde a perder o apoio dos seus propios concelleiros, temendo que non estivesen dispostos a dar a cara individualmente e de viva voz para ser cómplices destas barbaridades».






