
A lomos de sus monturas, los agentes de la Unidad de Caballería de la Policía Nacional ya se encuentran patrullando las zonas rurales de Galicia dentro del dispositivo de prevención de incendios forestales que ha activado la Jefatura Superior de Policía de Galicia. Es un refuerzo extraordinario que el que se intenta proteger el monte sobre todo durante los meses julio y agosto que es cuando hay más probabilidades de sufrir los incendios forestales.
Según la información facilitada, el operativo es dinámico y se adapta a los riesgos que marcan las autoridades competentes. Los agentes vigilan, detectan posibles fuegos y, además, refuerzan la presencia policial en tramos del Camino de Santiago por donde pasan los peregrinos.
Lo cierto es que el caballo tiene una ventaja clara. Permite llegar a puntos a los que otros vehículos no llegan.






