Acercarnos a disfrutar de las vistas que nos ofrece el Mirador de San Francisco tiene premio. Desde este punto elevado de la ciudad de Ourense, justo al lado del colegio Carmelitas, se abre una vista amplia sobre buena parte de nuestra ciudad, con el casco urbano extendido a los pies del visitante.
Lo primero que nos llama la atención al llegar allí es poder ver la Catedral de Ourense. El templo se alza con fuerza entre los tejados del entorno y domina el conjunto, recortándose por encima de las edificaciones que lo rodean. Siglos que parecen detenerse en el tiempo.
La estampa no termina ahí. Desde el mismo emplazamiento también podemos distinguir el seminario, la colina donde estaba en su día el Castelo Ramiro y una parte del barrio del Couto, tres referencias que completan el perfil de la ciudad desde las alturas.












