
El ingenio popular vuelve a dejar su huella con un invento muy útil. Durante una de las muchas fiestas que ya animan las localidades de nuestra provincia estos días, nos encontramos con este invento que llama la atención por su mezcla improbable de piezas: una silla rodante fabricada con materiales reciclados.
La idea es tan sencilla como llamativa. Alguien tomó el asiento de un autocar y lo montó sobre la base de un carro de la compra de supermercado. El resultado es una butaca con ruedas, acolchada y, seguro que sorprendentemente cómoda.
No se trata de un mueble cualquiera. El respaldo azul, el reposacabezas y el diseño envolvente del asiento original le dan un aire entre futbolístico y doméstico. Las ruedas del carrito permiten moverla sin esfuerzo de un lado a otro.
Hay inventos, que solo pueden ser creados por genios, y sí además es usando materiales reciclados, pues más mérito aún. ¿A ti se te habría ocurrido un invento así?






