Pasear por la Plaza de Concepción Arenal puede convertirse en una actividad de riesgo. La culpa no es del tráfico, o de algún atracador que acaba de salir de los juzgados, es más bien por la alta probabilidad de que algún lindo pajarito termine defecando encima de cualquier viandante.
Tal y como se puede ver en estas imágenes que acompañan el artículo, la acera situada frente al Palacio de Justicia está cubierta por completo de los pequeños excrementos de estorninos que descansan en los árboles de la zona, y que no dudan en soltar sin previo aviso todo aquello que llevan en su interior.











