
Jubilados y pensionistas de la CIG se concentraron en Ourense y otras ciudades de la comunidad de Galicia con el fin de defender la sanidad pública y denunciar su deterioro. Los manifestantes alertan de listas de espera inasumibles, derivaciones de pacientes a la sanidad privada y graves problemas en Atención Primaria, donde conseguir una cita puede llegar a retrasarse hasta los diez días.
Aseguran que esta situación afecta especialmente a las personas mayores, muchas de ellas con patologías crónicas, y que las demoras pueden provocar daños irreversibles, sobre todo en pacientes de mayor edad.
El colectivo reclama a la Xunta que aporte más recursos humanos y materiales, además del fin del desvío de fondos a la sanidad privada. Durante febrero recogieron quejas ciudadanas en mesas informativas y anuncian nuevas movilizaciones en defensa de una atención sanitaria digna y equitativa en Galicia.






