
El Concello de Ourense quiere que la Xunta de Galicia ejecute las obras de urbanización del entorno del campo de fútbol de O Couto, unos trabajos que figuraban en el proyecto de reforma del estadio, pero que la administración autonómica no ha llegado a realizar tras finalizar dicha reforma.
«A Xunta volve deixar tirada Ourense», denuncia el gobierno municipal. El informe jurídico del Concello constata que las obras no se ejecutaron por completo conforme al proyecto.
Por lo que parece, quedaron pendientes las obras de urbanización de los terrenos de cesión, que son en total 2.180 metros cadrados, lo que incumple las condiciones de la licencia concedida por el Concello. El gobierno local lo resume así: la Xunta anuncia actuaciones en Ourense y luego «deixa as cousas a medias».
¿Y si no cumple? El Concello anuncia que seguirá el procedimiento del informe: declarará, previa audiencia, la ineficacia de la comunicación de primera ocupación. Sin ese título habilitante, no habría cobertura para ocupar el inmueble. O lo que es lo mismo, el Concello de Ourense, podría acabar precintando el estadio de O Couto hasta que la Xunta ejecute las obras pendientes.






