Ourense vive hoy jueves una jornada con un calor sofocante. El bochorno se ha instalado en la ciudad desde primera hora de la mañana y los vecinos buscan, buscamos, refugio donde se puede: bajo los árboles, pegados a cualquier sombra que ofrezca la calle. Quien puede, se queda en casa. Quien tiene que salir, mejor que elija bien el camino, evitando el Sol.
No hace falta termómetro para saberlo. El calor se nota en los cuerpos, en el paso lento, en las plazas más vacías de lo habitual. La recomendación es de sentido común: evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y, si no hay más remedio, moverse por las zonas de sombra.












