El Jardín del Posío ya está abierto al público tras más de un año de obras. La reforma, en la que se han invertido cerca de 3 millones de euros, se inauguró hace unos días y, después de tanto ruido durante los trabajos, por fin se puede pisar y juzgar de primera mano. ¿El veredicto? Ni tan mal.
Lo cierto es que el resultado nos convence, aunque como todo, podría estar mejor, … y también peor. No estamos ante una transformación radical del parque, pero el espacio ha quedado bonito y cuidado. Como en todo, hay detalles mejorables y cuestiones que dependerán del gusto de cada uno. Aun así, le daríamos un aprobado alto a la nueva imagen del Jardín.
La zona de juegos cumple, aunque sabe a poco. Le faltan cosas. Para estar recién remodelada, se queda algo descafeinada y deja la sensación de que se podría haber rematado mejor.
El otro pero son los bancos. Faltan asientos en varias zonas, sobre todo en la zona de las palmeras, donde antes sí había sitio para sentarse y ahora se echa en falta. En otras zonas si que hay bancos de sobra, aunque en algunas zonas, la falta de sombra podría hacerlos inutilizables en las hora en las que más calienta.
Con todo, el balance es más que positivo. El Posío ha ganado, y mucho.

















































