
Varias toneladas de basura se acumulan en el exterior del punto limpio de A Peroxa. La instalación, habilitada para recoger los residuos que no pueden acabar en el contenedor de casa porque contaminan o exigen un tratamiento especial, aparece rodeada de desechos de todo tipo. Lo muestran las imágenes que acompañan este artículo. El sitio pensado para mantener limpio el municipio es, ahora mismo, el más sucio de todo el concello.
No es un caso aislado. La misma estampa se repite en muchos puntos limpios de la provincia de Ourense.
Los residuos ni siquiera respetan la puerta. Ocupan la entrada del recinto. Hay escombros, muebles, colchones e incluso sacos repletos de ropa.
Y el problema no se queda dentro. Entre lo abandonado abundan los plásticos, y el viento hace el resto. Las fincas que rodean el punto limpio sufren la llegada de bolsas de plástico que contaminan la zona.
¿La culpa? Recae, casi con seguridad, en quienes llegan hasta allí a soltar su «basura» o sus escombros y los dejan tirados, incluso bloqueando el acceso.
























