
La Casa do Baño de Bande abrió oficialmente sus puertas este miércoles como complejo hotelero y termal de titularidad pública. Al acto asistieron el presidente de la Diputación de Ourense, Luís Menor Pérez; la alcaldesa de Bande, Sandra Quintas; el director de la Axencia de Turismo de Galicia, Xosé Manuel Merelles; y la gerente del Inorde, Emma González.
Las obras se ejecutaron dentro del Plan de Sustentabilidade Turística en «Ourense Termal», que lidera la Diputación y coordina el Inorde, con la colaboración de la Xunta de Galicia y del Estado.
Un hotel rural pegado al patrimonio de la comarca
La nueva infraestructura busca encajar en el entorno natural de la Baixa Limia y aprovechar su cercanía con tres reclamos de peso: el campamento romano de Aquis Querquennis, la iglesia de Santa Comba y el Parque Natural Baixa Limia-Serra do Xurés.
Menor defendió el turismo como «motor real» para el rural ourensano y como herramienta para luchar «contra o despoboamento», generando empleo y oportunidades en el territorio. Según explicó, la apertura amplía la capacidad de alojamiento de la comarca y completa la oferta de «Ourense Termal».
Merelles subrayó la cooperación entre administraciones y calificó la actuación como «un dos mellores investimentos que se pode facer para dotar de aloxamento turístico a un concello con recursos tan importantes como Bande». Quintas, por su parte, señaló que las instalaciones permitirán acoger a quienes se acercan a un enclave termal «que forma parte do noso patrimonio».
Más de 130.000 euros en accesos, aparcamiento y eficiencia energética
La Diputación destinó más de 130.000 euros a mejorar y acondicionar el aparcamiento y los accesos, con una actuación sobre 1.145 metros cuadrados de superficie.
A eso se suman los trabajos de eficiencia energética. Se instaló un sistema que, según la información facilitada por la institución provincial, convierte el edificio en un modelo de sostenibilidad ambiental con emisiones mínimas, adaptado a las exigencias del entorno.
Por último, el plan «Ourense Colle Velocidade», financiado con el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (NextGenerationEU), permitió equipar las habitaciones con material de descanso rural de alta calidad.
Lo cierto es que la Baixa Limia suma ahora una plaza hotelera pública en un punto donde el patrimonio romano, el agua caliente y el parque natural se tocan casi sin moverse del sitio. Queda por ver cómo responde la demanda.






