
El parque acuático de Monterrei, en el concello de Pereiro de Aguiar, ya funciona al completo. La Deputación de Ourense y la Xunta de Galicia inauguraron este viernes sus últimas fases, con las que el complejo deportivo y de ocio estrena un espacio de relax con río lento, nuevas zonas verdes, toboganes y un parque multiaventura. Con esta apertura, ambas administraciones dan por rematada la transformación integral de la instalación.
El presidente provincial, Luis Menor, y el conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deportes de la Xunta, Diego Calvo, recorrieron las nuevas instalaciones. El conjunto de actuaciones ha supuesto una inversión próxima a los 13 millones de euros entre las dos administraciones. De esa cantidad, la Deputación aportó 3,6 millones para el remate de estas últimas fases, un esfuerzo que Menor quiso destacar por la huella económica y turística del proyecto.
Menor se mostró muy satisfecho con el resultado tras «sete anos de traballo» y calificó la jornada de «día histórico» para la provincia. A su juicio, se trata de una «nova, novidosa e estratéxica infraestrutura que marcará un antes e un despois na oferta turística e de lecer da provincia». El presidente provincial recordó, además, que la primera fase ya atrae de media a 90.000 personas al año.
La puesta en marcha definitiva del recinto deja también un impacto directo en el empleo. Esta temporada, el parque generará más de 70 puestos de trabajo directos, entre socorristas, personal sanitario, mantenimiento y atención al público, e impulsará la actividad económica en Pereiro de Aguiar y en el conjunto de la comarca.
La actuación se enmarca en la cooperación entre administraciones. Menor agradeció el compromiso de la Xunta con una apuesta que definió como «estratéxica» y que, según dijo, «traerá a miles de persoas á provincia». El presidente vio en ella una nueva muestra del «compromiso» del gobierno autonómico con el territorio, una colaboración que, en sus palabras, «multiplique» los efectos de proyectos de gran envergadura como este.
Más allá de cubrir la demanda de ocio y deporte de la vecindad, el complejo aspira a convertirse en un reclamo para quienes llegan a Ourense. Su ubicación a las puertas de la Ribeira Sacra lo sitúa como oferta complementaria para reforzar la candidatura de ese enclave a Patrimonio de la Humanidad. Con las instalaciones ya en funcionamiento, Monterrei busca colocar a Ourense en el mapa del turismo familiar y deportivo del noroeste peninsular.






