El incivismo de algunas personas obliga a cambiar de ubicación a Popi, la preciosa escultura de Leandro Sánchez, que hasta hace poco estaba en la Praza de Paz Novoa y que se acaba de mudar a la calle del Paseo.
Tomar el café y no estar pendiente de tus hijos e hijas mientras usan esta escultura como si fuese un juguete más… tiene una lectura que va más allá de un traslado obligado.
Si tu hijo/a lanza piedras, ¿seré yo quien tenga que esquivarlas o serás tú quien le tenga que enseñar que hacerlo no está bien?
Tener una sociedad empática y respetuosa es responsabilidad de todos y cada uno de nosotros.













