
La Federación Galega de Alimentación, Mar e Tabaco de la CIG (FGAMT-CIG) en Ourense ha puesto el foco sobre los cursos de formación para el empleo que Coren —la mayor cooperativa agroalimentaria cárnica del Estado— imparte al amparo de la Xunta. Según el sindicato, el calendario previsto entre mayo de 2026 y marzo de 2027 encaja demasiado bien con las necesidades productivas del matadero avícola de la compañía, y eso, sostienen, no es casualidad.
Los cursos en cuestión son dos: «Operacións básicas de despezamento e elaborados en centro de procesado avícola», de 378 horas, y «Operacións básicas de matadoiro avícola», de 330 horas. Ambos se imparten en Ourense, dirigidos a formación inicial básica de nivel 1, y se suceden de forma consecutiva y solapada en el tiempo.
Para la central sindical, ahí está el problema. «Estamos a falar de máis de unha ducia de cursos consecutivos e solapados no tempo, orientados exclusivamente ás tarefas máis duras, repetitivas e precarizadas da industria cárnica avícola», señalan desde la FGAMT-CIG. Y añaden: «Non parece un plan de cualificación amplo nin pensado para mellorar as posibilidades de atopar traballo das persoas traballadoras, senón unha auténtica canteira permanente de persoal para cubrir as necesidades produtivas da empresa».
Fondos públicos para mano de obra barata, según el sindicato
La CIG cuestiona que el dinero público destinado a la formación termine, en la práctica, abasteciendo a una gran empresa privada. «Mentres miles de persoas desempregadas buscan formación con futuro e estabilidade, aquí promóvese un modelo enfocado en alimentar cadeas de produción cunha rotación continua de persoal», apuntan.
El sindicato recuerda que el sector cárnico avícola arrastra denuncias por ritmos de trabajo elevados, temporalidad alta, externalización y dificultades para consolidar empleo digno. Y en ese contexto, ven especialmente problemático que la formación pública para personas desempleadas acabe encajando con esas mismas dinámicas.
Críticas al comité de empresa
La CIG también carga contra la representación legal de los trabajadores de Coren. «Tamén consideramos grave o silencio e a pasividade do comité de empresa diante desta situación», afirman, y le reclaman que informe a la plantilla, fiscalice posibles abusos y actúe si hay indicios de que la formación cubre necesidades estructurales de producción.
Para el sindicato, «a falta de información e de actuación tamén contribúe a normalizar a precarización e a perda de dereitos».
Lo que reclama la CIG
La FGAMT-CIG exige transparencia sobre la financiación pública de estos cursos, garantías de que el alumnado no sustituye puestos estructurales y control sindical efectivo sobre las prácticas y las condiciones. Pide también información clara al personal por parte del comité y un modelo formativo centrado en los derechos laborales, no en los intereses empresariales.
El sindicato cierra con una advertencia: no aceptará que, bajo la etiqueta de «formación», se consolide un sistema de «precarización encuberta» al servicio de las grandes compañías agroindustriales.


