Samaín – La noche de los espíritus

Samaín – La noche de los espíritus

Las pervivencias de la cultura celta en España son tan númerosas como variadas y van desde utensilios como carros y aperos de labranza a costumbres como la de beber cerveza (término de origen céltico) o el uso del jabón.

También formarían parte de esa herencia determinada costumbres, como las hogueras de San Juan, y celebraciones como el Samaín (Samhain).

El Samaín

Hasta su conversión al cristianismo, el Samaín (Samhain) fue la celebración más importante del calendario celta. El Samaín (etimológicamente “final del verano”) representaba el ritual de la última cosecha y el regreso de los rebaños a los establos. Los celtas asociaban la noche de Samaín con el momento en el que el mundo del sidh – el otro mundo celta – se abría al mundo de los vivos, lo que convertía a esta celebración en el momento idóneo para recordar y rendir culto a los ancestros fallecidos.

Durante la noche de Samaín, los espíritus volvían a caminar sobre la tierra; los espíritus de los familiares eran bienvenidos y se preparaban alimentos para ellos. En cambio, las almas malignas debían ser ahuyentadas para lo que los celtas introducían velas rudimentarias en el interior de las calaveras de los enemigos muertos y las colocaban en los cruces de caminos y los castros.

En la actualidad el Samaín continúa celebrándose por los seguidores de movimientos neo-paganos, como la wicca y el druidismo.

Las cabezas cortadas

Uno de los motivos más recurrentes dentro de la inconografía prerromana de la Península Ibérica es el de las “cabezas cortadas”, un acto con raíces e influencias celtas.

Los celtas, adornaban los dinteles y puertas de sus casas con las cabezas cortadas de sus enemigos. Se trataba de un ritual de transfondo religioso basado en la creencia céltica de que el alma humana residía en la cabeza y al cortar la del enemigo derrotado, el vencedor se apropiaba de su fuerza.

Las cabezas cortadas eran consideradas un elemento de carácter sagrado que protegía y otorgaba prestigio a su poseedor.

Diodoro de Sicilia nos dejó esta referencia escrita:

“Cortan las cabezas de los enemigos muertos en el combate y las cuelgan de los cuellos de sus caballos. Embalsaman en aceite de cedro las cabezas de sus enemigos más distinguidos y las guardan cuidadosamente en una caja,enseñándolas con orgullo a los visitantes, diciendo que por esta cabeza uno de sus antepasados, o su padre, o el propio individuo rehusó el ofrecimiento de una gran suma de dinero. Dicen algunos que se vanaglorian de haber rechazado el peso de la cabeza en oro”

Última revisión: 13 febrero 2013

Comentarios

[...] Samaín (Samhain en gaélico) es una festividad de origen celta que se ha ido popularizando también en [...]

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