Monasterio de San Pedro de Rocas
Tras su llegada a Gallaecia en el año 550, San MartÃÂn Dumiense se habÃÂa convertido en el máximo impulsor cultural y polÃÂtico del Reino Suevo. Es bajo su influencia y después de la milagrosa curación de su hijo Teodomiro, cuando Carriarico abandona el arrianismo para abrazar el catolicismo. Tras la muerte de Carriarico, Teodomiro se convierte en el primer rey católico – según cita San Isidoro – debido a la conversión masiva del pueblo Suevo.
En el año 573 el hijo de Teodomiro, Miro gobierna el noroeste de Hispania, un año antes Leovigildo, asociado al trono visigodo por su hermano Liuva, obtiene el reinado tras la muerte de este.
En este contexto siete ascetas se instalan en esta zona – hoy perteneciente al Concello de Esgos – en el año 573 para retirarse a una vida de oración y meditación según consta en la lápida fundacional que se conserva en el Museo Arqueológico de Ourense. En esta lápida aparecen los nombres de algunos de los monjes fundadores: “Hereditas, N.. Eufraxi, Eusani, Quinedi, Eaci, Flavi, Ruve” refiriéndose a ellos como “los herederos” lo que induce a creer que el monasterio habrÃÂa sido construido con anterioridad.
Las continuas disputas entre suevos y visigodos finalizan cuando Leovigildo, en el año 585, invade y devasta el reino suevo convirtiéndolo en una provincia más del reino visigodo y restaurando el arrianismo.
El año 711, tras una serie de monarcas mediocres, años de sequÃÂa y hambruna y coincidiendo con la invasión árabe de la penÃÂnsula, el monasterio es abandonado cayendo en el olvido.
En el siglo X y según la reza en la leyenda, un caballero llamado Gemondus lo descubre durante una jornada de caza cuando perseguÃÂa a un jabalÃÂ. Gemondus se queda a vivir en el lugar como eremita, siendo nombrado abad por otros caballeros que se le unen para formar una comunidad monástica bajo la regla benedictina.
Desde entonces ha sufrido varios incendios, el primero en el siglo XI siendo abad Aloito y el último, que produjo su abandono, a principios del siglo XX.
En 1923 fue declarado Monumento Histórico-ArtÃÂstico.
Se trata del más antiguo testimonio de la vida eremita de Galicia y uno de los más antiguos de toda Europa.



É unha visita espectacular, moi recomendable. Mágoa que este un pouco abandonado, coido que si cobraran 2 €, como fan en todolos sitios, a cada visitante e con eses cartos fixeran un mantenimiento, seria mellor para a nosa historia e para nosa cultura
esta moi ben,pero non cres q falta a foto do “campanario” q esta encima do muro? eso si q e impresionante.Pero de todos modos grazas por lle demostrar a miles de persoas as maravillas q temos na nosa terriña
Está bien lo de las tres angustias, además las define a la perfección.
Pasé por San Pedro de Roca y Ribeira Sacra a principios de julio. Vivo en Cataluña y nunca, hasta ahora habÃÂa visitado Galicia. Nunca habÃÂa ni oÃÂdo hablar de la Ribera Sacra. Fue un descubrimiento impactante. El paisaje es sobrecogedor. Tres “angustias”.
1.- Las carreteras
2.- El despoblamiento con la pérdida de la vida campesina tradicional
3.- Lo mal que queda explicada la historia: el reino suevo, la relación monástica con Oriente y Bizancio, precisamente como salvaguarda contra el godo… Todo esto que no sale en los folletos turÃÂsticos no te lo explican bien ni los/las guÃÂas, que sólo están preocupados por vendre vino Ribeira Sacra, ni el centro de interpretación monática.
Estiven o pasado domingo no lugar. Xa facÃÂa tempo que querÃÂa ir dende que vin unha foto nun folleto turÃÂstico. É moito mellor ainda do que supoñÃÂa. Gustoume moito tanto o mosteiro como o entorno (de feito o entorno sorprendeume moitÃÂsimo! menudos bosques! fermosÃÂsimo, a vista dendo o campanario é fascinante).
Quero voltar porque xa era moi tarde cando chegamos, xa que iamos de pasada, a visita principal era a Allariz e na oficina de turismo vimos que San Pedro de Rocas non estaba moi lonxe e quÃÂxenme achegar; pero o lugar merece unha visita máis a fondo.