
Los Reyes Magos de Oriente volvieron a llenar de emoción el Navidad en Verín con una visita cargada de magia. Antes de recorrer las calles, quisieron detener el tiempo para saludar a las personas más mayores de la localidad, en el Fogar Santa María y en el centro de día Solleira. Un gesto lleno de respeto.
Después llegaron los regalos, sonrisas y dulces repartidos entre vecinos y niños. El Pabellón Municipal acogió el primer regalo de la noche y un mensaje que fue más allá de la ilusión infantil: palabras de agradecimiento para quienes, unidos, lucharon contra los incendios que marcaron a la comarca.
Sin duda, una noche para recordar.






