El río Miño nos vuelve a dejar imágenes que lo cierto es que se repiten en los últimos años. El aumento del caudal ha terminado por cubrir por completo las piscinas de Oira y buena parte de la zona verde que rodea este espacio que en verano reúne a miles de ourensanos.
Las lluvias de los últimos días han hecho su efecto y el nivel del agua ha ido ganando terreno poco a poco hasta invadir el recinto de baño y el césped cercano.






