La mayoría de conductores solo reaccionan cuando la luz del motor ya está encendida, pero reconocer las señales básicas del vehículo puede evitar averías costosas. Un coche moderno es un sistema integrado donde la iluminación, motor, frenos, neumáticos y electrónica se comunican constantamente contigo a través de luces, sonidos y comportamientos específicos: la luz del motor indica fallos desde sensores hasta inyección, los chirridos en frenos señalan pastillas gastadas, la luz TPMS advierte sobre presión incorrecta que puede aumentar el consumo en torno a un 3-5%, y los fallos de iluminación pueden generar multas de hasta 200 euros.
Entender este «lenguaje» es crucial porque cada señal ignorada se convierte en una avería mayor. Un testigo del motor desatendido puede transformar una reparación menor en un fallo grave del catalizador, mientras que circular con presión de neumáticos inferior en 0,5 bares puede aumentar el consumo de combustible en torno a un 3-5%, dependiendo del vehículo y las condiciones de conducción, acelera el desgaste hasta un 20% e incrementa el riesgo de daños estructurales en el neumático. Los frenos con pastillas gastadas deterioran los discos y comprometen la seguridad, y el nivel bajo de aceite puede causar el gripado del motor. La electrónica moderna detecta estas anomalías antes de que se conviertan en problemas graves, pero solo funciona si prestas atención a sus avisos.

La infografía muestra cómo los cinco sistemas principales del vehículo —iluminación, motor, frenos, neumáticos y electrónica— funcionan de manera interconectada. Cada sistema cumple una función específica: la iluminación señala tu presencia y aumenta la visibilidad, el motor informa sobre su estado y posibles fallos, los frenos advierten sobre riesgos para la seguridad, los neumáticos indican la presión y estabilidad, y la electrónica controla todos los sistemas registrando anomalías.
Señales que no debes pasar por alto
El motor tiene su propio sistema de autodiagnóstico. Cuando aparece el testigo de «check engine», indica desde problemas menores en sensores hasta fallos graves en la inyección o el sistema de escape. Ignorarlo puede derivar en daños graves y reparaciones de alto coste.
Los frenos comunican su estado de múltiples formas: chirridos metálicos señalan pastillas gastadas, vibraciones indican discos deformados, y el pedal blando sugiere problemas en el circuito hidráulico. En descensos prolongados o con altas temperaturas, el sobrecalentamiento de frenos es una situación relativamente frecuente en carreteras de montaña y zonas urbanas con tráfico denso.
El sistema de iluminación: más que ver y ser visto
La iluminación defectuosa reduce drásticamente tu visibilidad y la capacidad de otros conductores para verte. Según la normativa de la DGT, circular sin el alumbrado adecuado puede acarrear multas de hasta 200 euros. Muchos conductores desconocen que las luces de posición tienen una función específica de seguridad preventiva. Información obtenida del sitio web autodoc.es: «Conducir con una luz de posición averiada puede acarrear una multa, especialmente si afecta a la visibilidad del vehículo. De acuerdo con la normativa de tráfico vigente, es obligatorio que las luces de posición, las luces cortas y las luces de freno funcionen correctamente.»
Este concepto resulta especialmente relevante en zonas con niebla frecuente como Galicia o en carreteras secundarias al amanecer y atardecer. Las luces de posición, cruce, carretera y antiniebla forman parte de un sistema obligatorio que requiere revisión periódica para garantizar su correcto funcionamiento.
La electrónica: el cerebro del vehículo
Los coches actuales incorporan múltiples sensores y unidades de control electrónico que monitorizan temperatura, presión, velocidad y consumo. Este sistema electrónico no solo detecta fallos: también identifica anomalías antes de que se conviertan en averías graves. Por ejemplo, puede alertar sobre un filtro de aire sucio antes de que afecte al rendimiento, o sobre un nivel bajo de líquido de frenos antes de que comprometa la seguridad.
Los neumáticos modernos incluyen sensores de presión (TPMS) que avisan cuando la inflación es incorrecta. Circular con presión inadecuada aumenta el consumo de combustible y reduce la vida útil del neumático. En Galicia, Asturias o el País Vasco, donde la lluvia es frecuente, mantener la presión correcta resulta crucial para la adherencia y seguridad. Una correcta presión también garantiza distancias de frenado óptimas y mejor estabilidad en curvas.
Ignorar señales y sus consecuencias
| Señal ignorada | Consecuencia inmediata | Consecuencia a medio plazo | Riesgo |
| Luz del motor encendida | Reducción de rendimiento | Avería grave en motor o catalizador | Alto |
| Chirrido en frenos | Menor capacidad de frenado | Deterioro de discos, riesgo de accidente | Muy alto |
| Luz de neumáticos (TPMS) | Mayor consumo de combustible | Desgaste irregular, pérdida de adherencia | Medio-alto |
| Fallo en iluminación | Reducción de visibilidad | Accidente, sanción de hasta 200€ | Alto |
| Nivel bajo de aceite | Fricción excesiva | Gripado del motor | Muy alto |
La tabla muestra las consecuencias progresivas de ignorar las señales más comunes del vehículo. Cada señal desatendida genera problemas inmediatos que, si no se abordan, evolucionan hacia averías graves con alto riesgo para la seguridad y el bolsillo. Comprender esta progresión ayuda a actuar de forma preventiva antes de que un problema menor se convierta en una reparación costosa.
Acceso a información técnica
Comprender tu vehículo empieza por tener acceso a información técnica fiable. Plataformas especializadas como AUTODOC ofrecen catálogos extensos con descripciones detalladas, guías de mantenimiento y recursos explicativos que te ayudan a identificar exactamente lo que necesitas antes de acudir al taller. Esta transparencia permite tomar decisiones informadas y evitar intervenciones innecesarias.
Conclusión práctica: Tu coche te habla constantemente. Las señales luminosas, sonidos y comportamientos anómalos son avisos preventivos diseñados para protegerte y ahorrarte dinero. Aprender a interpretarlos no requiere ser mecánico: basta con observar, actuar a tiempo y confiar en información técnica verificada. Cada señal atendida hoy es una avería costosa evitada mañana.
Fuentes consultadas: Dirección General de Tráfico (DGT), Comisión Europea, AUTODOC (autodoc.es), RACE, Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE)
Preguntas frecuentes
¿Qué significa cada testigo de los vehículos?
Los testigos del cuadro informan sobre el estado de sistemas clave del vehículo. Los colores indican urgencia: rojo requiere detener el coche inmediatamente (frenos, temperatura, presión de aceite), amarillo/naranja advierte de problemas que necesitan atención próxima (motor, neumáticos, filtros), y verde/azul son informativos (luces, sistemas activados). Consulta el manual de tu vehículo para identificar cada testigo específico de tu modelo.
¿Qué hacer si se enciende el testigo de avería en el motor?
Si el testigo parpadea o notas pérdida de potencia, detén el vehículo de forma segura. Si permanece fijo sin síntomas graves, puedes continuar con precaución pero acude al taller pronto para un diagnóstico con escáner OBD. Ignorarlo puede derivar en averías más costosas. Un diagnóstico temprano identifica el problema exacto y evita daños mayores.






