
Tres personas estuvieron a punto de sufrir una intoxicación por monóxido de carbono tras intentar cocinar con una parrilla encendida dentro de una habitación. El uso de carbón en un espacio cerrado provocó que el oxígeno se agotara rápidamente, generando una acumulación peligrosa de gases.
La situación pudo haber tenido consecuencias graves, pero quedó en un susto. Las mediciones realizadas por el GES de Muíños confirmaron la presencia de monóxido en el interior de la vivienda, situada en Calvos de Randín.
Un aviso que vuelve a poner sobre la mesa los riesgos de encender fuego en espacios cerrados y la importancia de extremar las precauciones en el hogar.
