
Las calles Morogos y Rabaza, en la zona próxima a la Universidad, volvieron a convertirse en motivo de queja tras las últimas lluvias. El lunes publicábamos una denuncia de los vecinos que se quejaban por el mal estado de la calzada, cubierta de tierra y restos arrastrados por el agua.
No es algo puntual. Los vecinos de la zona aseguran que la escena se repite cada año cuando llueve con intensidad, bajando el agua con fuerza y dejando tierra acumulada en plena carretera.
Hoy miércoles, sin embargo, la imagen comenzó a cambiar tras la publicación de nuestra denuncia. A primera hora de la mañana, operarios del Concello de Ourense ya trabajaban en la limpieza de la zona. Una actuación que llega después de que se hiciera pública la situación y que devuelve, al menos por ahora, la normalidad a estas calles del entorno universitario.






