
CIG-Servizos de Ourense se concentró el pasado lunes, día 5, ante el Mercadona de Xinzo de Limia para denunciar lo que considera un nuevo caso de represión sindical en la empresa. La protesta tuvo un objetivo claro: exigir la readmisión de una trabajadora afiliada, despedida tras siete años de trabajo en la compañía.
Desde el sindicato aseguran que no se trata de un hecho aislado. Hablan de una “persecución sistemática” contra personas afiliadas y contra la propia representación legal de la plantilla, “unha práctica que a empresa vén desenvolvendo desde que, por vez primeira, a CIG conseguiu presentar candidatura e obter seis representantes dun total de 13 no proceso de eleccións sindicais do ano 2022”.
La central sindical recuerda que ya se han presentado varias demandas judiciales contra la empresa, con resoluciones favorables en distintas ocasiones. Según explican, los juzgados “que lle a razón á central sindical por vulneración de dereitos fundamentais, deixando constancia da existencia de prácticas antisindicais”.
Ante esta situación, la CIG reafirma su compromiso de seguir defendiendo a la clase trabajadora, “denunciando todos os abusos e a represión sindical exercida por Mercadona, e activando todos os mecanismos sindicais, xurídicos e de mobilización necesarios para que a empresa cese neste tipo de actuacións e responda polas graves vulneracións de dereitos que está a cometer”.






