
Ourense abre una nueva etapa en su movilidad urbana. La eliminación de la ORA marca, según el alcalde Gonzalo Pérez Jácome, un antes y un después tras tres décadas de regulación del aparcamiento. En este primer día laborable sin zona azul, el regidor defendió la decisión por “moitas razóns”, vinculadas a una ciudad que ha cambiado de piel.
Jácome recordó que la ORA “non foi óptima no seu día” y que el crecimiento de las zonas peatonales terminó por vaciarla de sentido. También criticó el uso abusivo del sistema, convertido en “un parking de superficie”, donde muchos conductores dejaban el coche todo el día.
El alcalde admite incertidumbre —“realmente non o sabemos”—, pero avanza más zonas de carga y descarga y mejores opciones para residentes. El objetivo es claro: cambiar hábitos, desterrar viejos vicios y apostar por una movilidad más lógica y ordenada.






