
El personal del supermercado Eroski de Ribadavia se concentró hoy a las puertas del establecimiento para denunciar según la CIG por la sobrecarga de trabajo, abusos laborales y represión por parte de la empresa del grupo Vegalsa. La protesta forma parte de la campaña de la CIG-Servizos, que reclama condiciones laborales y salariales dignas.
La sección sindical está recogiendo firmas entre la plantilla para trasladar a la dirección su malestar por la precariedad. Denuncian que, pese a los beneficios millonarios, no se cubren bajas ni vacaciones y tampoco se amplían los equipos, «obrigándonos a ter que realizar enormes sobre esforzos para poder sacar adiante a carga de traballo diaria».
Desde la CIG alertan de problemas de salud derivados de esta situación, con un aumento de bajas por dolencias musculoesqueléticas y «niveis de absentismo históricos», mientras «a empresa mira para outro lado». Además, critican la precariedad laboral y bajos salarios, afirmando ser las trabajadoras «peor pagadas do sector do comercio de alimentación».
La organización sindical también denuncia la devolución obligada de los 15 minutos de descanso y las altas tasas de parcialidad en los contratos: «Cobramos un salario miserento e dispoñen de nós ao seu capricho». Ante esta situación, la CIG en Vegalsa-Eroski ha iniciado un calendario de movilizaciones en Galicia para exigir mejoras reales.