
Cuando paseas por las calles de Ourense te puedes encontrar de todo, pero es que hoy jueves en el cruce de la Calle Ervedelo con la Avenida de Portugal, hemos podido ver una estampa que no ha pasado nada desapercibida. En la acera, a la puerta de una lavandería, una persona aguardaba a que terminara el ciclo de lavado de su ropa vestida únicamente con una toalla. Valor no le faltaba, hacía bastante frío.
La vida de barrio está llena de pequeños momentos así, que rompen con la rutina del día a día y te sacan una sonrisa. Porque en muchas ocasiones, la cotidianidad urbana ofrece instantes curiosos que recuerdan que la ciudad también se compone de gestos mínimos y escenas espontáneas.






