
El Festival Ou Yeah! cerró este domingo su segunda edición con el concierto de Luz Casal en el Pazo dos Deportes Paco Paz y un balance de casi 5.000 asistentes en sus tres citas de 2026. El ciclo, organizado por Escena Sonora y Thinking Up Events, llevó durante el año actuaciones de artistas como Loquillo, Burning y The Rapants a distintos puntos de la provincia y mantuvo su apuesta por combinar música en directo y gastronomía local.
La última jornada tuvo como protagonista a Luz Casal, que regresó a Ourense después de siete años. La artista presentó su trabajo Me voy a permitir junto a algunos de los temas más conocidos de su trayectoria. El concierto comenzó con el cantautor vigués Castillo y volvió a contar con las propuestas gastronómicas preparadas por los chefs de Cociña Ourense en la Zona Gastronómica Grupo Cuevas.
La segunda edición había arrancado el 6 de junio en Expourense, con una jornada que reunió a Loquillo, The Rapants y Kitty, Daisy & Lewis. La siguiente cita llegó el 31 de julio en O Carballiño, donde Burning celebró sus 50 años de historia con un concierto en la Praza da Veracruz.
El festival defiende un modelo basado en llevar la música a diferentes espacios de la provincia. La organización señala que su objetivo es utilizar los conciertos como elemento para vertebrar el territorio, conectar municipios y dinamizar el patrimonio local, alejándose de un formato concentrado en un único recinto.
Jose Freiría, desde la organización, explica que el desarrollo de estas dos primeras ediciones también ha servido para comprobar cómo evoluciona la propuesta: «O percorrido ata o de agora confírmanos que a idea que tiñamos era totalmente viable. Pero o máis bonito é que o Ou Yeah! nos está ensinando o camiño a nós mesmos: imos aprendendo coa experiencia do día a día. Iso é o mellor, porque demostra que a idea orixinal era boa, que ten forza propia e que, traballándoa con mimo, ela mesma vai abrindo o seu paso».
La descentralización forma parte de esa propuesta. Los conciertos se han celebrado en espacios diferentes, desde un recinto de ferias hasta una plaza pública y un pabellón deportivo. «Sempre entendemos que un evento en Ourense tiña que deseñarse así para cubrir un oco que existía na oferta cultural. Ao descentralizar o Ou Yeah!, logramos que chegue xente diversa e que toda a provincia se sinta reflectida e representada no festival», apunta la organización.
La música ha compartido protagonismo con la gastronomía ourensana a través de Cociña Ourense y Grupo Cuevas. En esta edición se incorporaron elaboraciones basadas en productos como las carnes autóctonas, el pan de Cea y la castaña ahumada.
El festival también ha reunido a públicos de distintas generaciones, desde seguidores del rock de Loquillo, Burning o Luz Casal hasta espectadores vinculados a propuestas como The Rapants o Castillo.
La organización hace una valoración positiva de la respuesta obtenida durante esta segunda edición: «A valoración da acollida é moi positiva porque vemos que o público medra e, sobre todo, entende a singularidade deste formato. Sentimos un gran orgullo de ter contribuído a que Ourense tivese unha programación cultural de primeiro nivel, capaz de poñer en valor o patrimonio humano, gastronómico e territorial desta provincia».





