
Delegados de la CIG-Banca se concentraron hoy martes ante varias entidades bancarias de la ciudad de Ourense contra la pérdida de poder adquisitivo que sufren y la presión comercial que les obliga a vender productos financieros que la clientela no demanda.
Según la CIG, CCOO y UGT firmaron los convenios actuales (con el SIB en el ahorro y con FINE en banca) sin cláusula de revisión salarial anual. Con el IPC en el 5%, la plantilla no contará con atrasos. Los convenios anteriores ya supusieron perder un 25% de los salarios.
El kilometraje sigue congelado, y el combustible ha doblado su precio en los últimos años, «polo que hai compañeiros e compañeiras que pagan do seu peto por ir traballar».
Desde la central se denuncia objetivos desmesurados y horas extra que no se pagan, ni se cotizan, ni se registran. Si las ventas no llegan, aseguran, llegan las amenazas de traslados y despidos.
Los ansiolíticos y antidepresivos, según la CIG, ya son «nunha triste normalidade».






