Tendencias
Las tendencias cambian pero el buen gusto no tiene precio.
Hoy que la banalidad impregna buena parte del tejido social occidental amenazando con extenderse hasta producir su colapso, imágenes legadas por un pasado no tan lejano toman fuerza y nos recuerdan que comulgar con ruedas de molino es una opción personal. Y para que engañarnos, ruedas de molino hay unas cuantas.
La rueda de molino de las tendencias, es una de las más singulares. Genera un campo gravitatorio que captura a todo cuerpo que se le acerca convirtiéndolo en un satélite. Hay satélites de los tipos más variados, pero todos ellos tienen algo en común, la necesidad de seguir la órbita marcada alrededor de la rueda de molino de las tendencias hasta el final de sus dÃas so pena de convertirse en un agujero negro, un cuerpo que nadie ve y del que se duda hasta de su existencia.
Pero para que esos cuerpos inocentes caigan en la órbita de la rueda de molino de las tendencias se necesita un nuevo actor, la estrella. La estrella no es más que un cuerpo inocente reconvertido para beneficio propio de la rueda. Se trata de un elemento que genera gran cantidad de luz a su alrededor y que alterna pasarelas, portadas de revistas de moda, etc.
El chorro de luz de la estrella acaba por deslumbrar al cuerpo inocente que en su ansia por poseer la misma luminosidad acaba siendo absorbido por el campo gravitatorio de la rueda de molino de las tendencias.
Ya se que están pensando ustedes que esto suena a secta, pero que ustedes lo piensen no está mal; que yo lo diga si.
Por cierto,
Me ha resultado interesante. Tal y como lo planteas si, parece una secta, aunque tal vez mas que parecerlo lo sea. Saludos: Carlos
Yo no comulgo con ruedas de molino, aunque a veces cuesta.
Ahora te reconozco Paula. Con “La inquietante calavera” me habÃas dejado preocupado
Me gusta, en tu estilo.