Santa Mariña de Augasantas

redacción | 19 de junio de 2007

Imagen de Sta. Mariña

Cuenta la leyenda que al quedar viudo, el moro Theudio entregó a su hija Mariña, todaví­a una niña, a una mujer de Piñeira de Arcos llamada Ana, que la educarí­a en la fe cristiana.

Mariña creció hasta convertirse en una bella muchacha de la que, el prócer romano Olibrio se enamorarí­a de forma obsesiva. La joven más preocupada por cuestiones espirituales, rechazó las pretensiones de Olibrio, que furioso le inflingió toda clase de tormentos sin que sobre el cuerpo de la doncella quedase huella alguna de ellos. Mando colgarla, azotarla, herirla con peines de hierro, quemarla con telas ardientes, tirarla atada de pies y manos a un estanque, pero todo fue inútil, las heridas desaparecieron una y otra vez como por arte de magia.

En el colmo de su locura, Olibrio decidió quemarla viva, pero tampoco el fuego fue su aliado, por lo que desenvainando su espada la decapito. Al caer su cabeza al suelo, brotaron tres fuentes. Una de las cuales se conserva dentro de la capilla de San Tomé.

 

soguidelfina

manda carallo co Olibrio…e eso soamente porq o rechazou unha muller,fodase jejejeje

24 abril 2008 a las 00:25