Leyenda de Vilamarí­n

redacción | 24 de abril de 2007

Habí­a una mora limpiando oro en un castro, cuando pasó un hombre de Bainte, un pueblo cercano. Embelesado con tanta riqueza exclamó:

– Ay, si me diese un poco.

– ¿Y lo quiere a puñados o a ferrados? – respondió la mora.
Ni corto ni perezoso el hombre dijo cantando:

– Lo quiero a ferrados!

A lo que la mora replicó:

–Pues vaya a por la medida rápido

El hombre corrió a toda prisa hasta su casa para buscar la medida, pero cuando regresó el oro y la mora habí­an desaparecido. Apenado por el triste resultado de su avaricia pensó:

“Si dijera a puñados, podrí­a ser que algún oro se me diese”.